Cuando el alfarero de Mompós, Alberto Navarro, cargaba sus obras de cerámica en la gran canoa anclada en el río, para venderlas en Barranquilla, sus vecinos de la Calle de las Vacas, entre Pinto y Santa María, se ponían muy contentos. Yo era muy pequeño, pero recuerdo que también era muy feliz mirando a Alberto en el torno y en el horno fabricando sus obras de arte; al morir nadie continuó con su tradición artesanal. Las alegrías que generaba su arte en los vecinos y en mí dejaron de ocurrir.
En contraste, la cerámica en Japón tiene una historia de más de 10.000 años (https://kutani-ware.jp/es/blogs/kutani-ware-magazine/japanese-ceramics-best-32-difference-of-potteries-and-porcelains?srsltid=AfmBOoqqdyCF8dSiFL63QQV-r3S5QcMyCY02U7ssxhJcbG6tjieM-D7j), y existen más de 32 familias que han mantenido la tradición de manera continua durante más de 450 años, como por ejemplo la familia Raku (https://www.raku-yaki.or.jp/e/raku_family/index.html). ¿Cuál es la razón que impulsa a los miembros de una familia a mantener una tradición o realizar actividades que les permiten elaborar obras admirables o descubrir las causas de ciertos eventos interesantes durante varias generaciones?
El Sistema Eléctrico Colombiano actualmente depende principalmente de dos clases de generación de energía: hidráulica y térmica. Algunas de las explicaciones que hoy utilizamos a nivel mundial para diseñar y planificar estos dos tipos de generación, son el fruto de esfuerzos sostenidos y sucesivos de personas pertenecientes a una misma familia.
Uno de los eventos que tiene gran importancia en la planificación del sistema de generación hidráulica en Colombia, es el fenómeno cíclico de El Niño. Intentar entender este fenómeno complejo requiere de un gran esfuerzo mental. El número de variables que influyen es alto, entre otras, temperaturas y presiones en la superficie y en el fondo del océano Pacífico; temperaturas, presiones, velocidades del viento y nubosidades en la atmósfera. Los puntos de medida están ubicados a grandes distancias: en las costas de Perú y de Australia, además de una red de boyas y de satélite meteorológicos. Los periodos de los ciclos del fenómeno pueden estar entre tres y ocho años.
El abuelo, el papá y el hijo de una familia noruega, colaboraron de manera sucesiva en las teorías que lograron explicar el fenómeno de El Niño. El abuelo Carl Bjerknes (1825-1903) realizó trabajos de investigación sobre hidrodinámica. El papá Vilhelm Bjerknes (1862-1951) aplicó las matemáticas a la predicción del tiempo y construyó grandes escuelas de meteorología dinámica. El hijo Jakob Bjerknes (1897-1975) desarrolló el modelo que explica el origen, intensificación y final decaimiento de los ciclones. En 1969, Jakob ofreció una alternativa de comprensión del fenómeno de la Oscilación meridional de El Niño. Esta teoría estuvo precedida por los trabajos previos de Gilbert Walker de 1930. El papá fue ayudante de los experimentos del abuelo, así como el hijo fue ayudante de las investigaciones del papá. En resumen, se necesitaron tres vidas para entender un fenómeno que es vital para nuestro sistema de generación eléctrica nacional.
El francés Sadi Carnot (1796-1832) dedicó su corta vida a establecer los cimientos que dieron origen a la termodinámica. La generación térmica, del sistema eléctrico colombiano, ya sea con gas natural o con combustibles líquidos, se soporta en estos principios termodinámicos. Los logros de Sadi Carnot se soportaron en los fundamentos mecánicos y en la metodología de investigación establecida por su padre Lazarus Carnot (1753-1823), cofundador de la Escuela Politécnica de París, y quien fue además el ministro de guerra estrella de Napoleon Bonaparte; por ello fue conocido como el “Organizador de la Victoria”. Creo que parte del desarrollo de la termodinámica actual se inició con estas dos vidas.
Ojalá pudiéramos encontrar objetivos retadores, extraordinarios y que valgan la pena, como los dos anteriores, con el fin de proponernos alcanzarlos con toda tranquilidad en tres o dos vidas.